Cuando la población de la tierra se hizo demasiado grande, decidieron colonizar Marte, para el cual se crearon a 4 humanos artificiales. Una vez en el planeta, los colonos tuvieron contactos con un bacilo que al infectarse se convertían en un matusalen, y también unas nanomáquinas instalados en estos humanos experimentales que al conbinarse con los bacilos crearon a los Crusnik.